martes 7 de julio de 2009

Yo no se que pensar, el domingo le entregue las cosas que tenía guardadas y no supe ni que decirle, el me decía ya nos vemos despues y yo sólo contesté que no a todo.

No porque no lo quiera o no quiera verlo, me muero por verlo, si no porque no lo entiendo, no entiendo nada y me da angustia.

No se nada de él desde el como desde Mayo en que me dijo "Estoy seguro que vamos a encontrar la forma de vernos"... y yo esperé. Lo llamé al celular del que me llamó alguna vez (para decirme que no iba a poder ir un día en que no lo estaba esperando) y estaba apagado, apagado todos los días. No quería llamar a su casa, porque escuchar la voz de su familia me iba a dar pena. Le escribí. Esperé. Le volvía a escribir. Esperé. No tuve ninguna respuesta.

Y seguí sin entender.

En la época en que estábamos el solía decirme que le gustaba estar conmigo porque yo no era controladora y no molestaba por saber que estaba haciendo y esas cosas... y creo que era fácil porque yo no necesitaba palabras si podía verlo, porque yo leo a la personas en otras formas, porque sólo con su movimiento yo sabía si estaba muy ocupado, concentrado, webeando o sin tiempo.

Yo lo miraba y sabía si quedarme callada o acercarme porque el contacto físico es el lenguaje que yo entiendo mejor. A falta de contacto las palabras tambien son buenas, unas cuantas, las suficientes; creí que eso iba a suceder, pero creo que tambien me olvide de la situación/condición de este momento y de la persona.

Pensé que había entendido lo que le dije el último día que lo vi; tambien se que cuando no hay voluntad de hacer algo es muy probable que eso no suceda.


Los silencios no los entiendo, mi vida ha estado llena de silencios y estoy harta de ellos. Los silencios sólo me hacen recordar la angustia de otros silencios más antiguos, que siempre creo dejar atrás, pero regresan a asustarme cada vez tienen la oportunidad, regresan para hacerme recordar lo sola que me sentí, las preguntas que me hice y nadie contestó, las veces que me pregunté que hice para merecer eso.

Los silencios hacen que me convierta en una persona que no confía, no ve, no ama, hacen que me vuelva una persona que sólo piensa que la engañan, que se siente víctima, que se esconde y no comparte para que no le rompan más el corazón. Los silencios hacen que me vuelva una persona que no quiero ser.

Lo pienso y recuerdo que yo dejé de ser esa persona estando con él, porque aunque sus palabras eran pocas su presencia me enseñaba cosas nuevas y bonitas; me enseñó una nueva faceta del silencio, una buena, una que no relaciono con la ausencia. Con esa sólo presencia yo aprendí a no guardar, abrir y entregar.

Y creo que eso es, yo relaciono el silencio con la ausencia, con el "no quiero o no tengo nada para dar" y como el mismo me dijo alguna vez:

"EL NO DECIR NADA IMPLICA UN SENTIDO, LA NADA CONTRADICE A TODO SENTIDO AMOROSO, NO SE COMO RELACIONAR LA NADA CON EL AMOR"

Yo tampoco se.

Yo lo quiero, creo que el a mi no, ya ni se bien porque mi sensación se confunde con lo que relamente tengo ante mis ojos. No puedo quedarme callada, el amor no dicho no sirve para nada, no puedo guardarme el amor de nuevo, así no sea correspondido.

Y me pregunto porque no soy como esas mujeres que saben como hilar sus acciones y manipular a los hombres despacito sin que ellos se den cuenta, quisiera tener esa habilidad, quisiera saber cómo callarse algo que se te sale por las orejas para mostrarlo despacito y en el momento que más me conviene, creo que es una habilidad que me hubiese sido útil en estos momentos.



Anoche he soñado de nuevo con él y se me parte el corazón, porque lo que soñe fue casi como haberlo tocado y me llena de angustia, no se si hice bien. Creo que si.


Fui a su casa a despedirme y darle las cosas que tenía guardadas de él; las tenía en mi casa y entendí la sensación del cuento "el corazón delator". Las miraba y me hacían recordar cosas, no las miraba pero sabía que estaban allí para seguir recordandome cosas que yo no se cómo manejar, pero que igual tengo que hacerlo.

Tuve esa caja unos días en el piso, mirándola, esperando, pensando si era lo que tenía que hacer, lloré mucho porque no sabía que hacer, no sabía que pensar... ahi estaba yo en silencio de nuevo.

La semana que tuve creo que fue lo que por fin desató mi impulso; enferma y alrededor de dos personas a las que amo mucho, pero se que no les importa nada más que ellos, me entró una sensación que pocas veces he tenido. Mandé a la mierda a esos dos insensatos y decidí que no puedo guardarme nada.

Estoy haciendolo de nuevo, pensé, ya he estado aquí antes. Esta vez tengo que aprender.


Y a pesar de que me sentía hasta las webas me vestí, tomé un taxi y fui a su casa, me fui sintiendo que en cualquier momento me iba a desmayar, no se si por miedo o porque hace días que no podía comer bien o por los dos, me fui porque estoy harta de los silencios, porque estoy harta de las personas que sólo ponen excusas para esconder que no tienen voluntad de hacer, que no quieren hacer, que no pueden hacer algo. Y creo que no hay nada malo en no poder hacer algo, pero creo que esta mal decir que si y luego esconderse como avestruz.

Salió de su casa con sus pantuflas graciosas, su barba crecida, su sonrisa que siempre me alegra... quise saltar y abrazarlo, pero yo había ido para acabar con los silencios. Lo miré cortito porque si seguía mirándolo mis pensamientos iban a hacerse más grandes, ya con esa sóla mirada pensaba en cuanto me gustaría tomar su mano, sentir su barba en mi cintura, besarlo, besarlo mucho.



Cuando salió volvió a decirme que "habia estado enfermo" y yo pensaba si... yo tambien... la misma webada que tienes me la debes haber pegado a mi porque hace meses que estoy igual... y aún así, estoy aqui.

Vengo a despedirme le dije, el no entendió:

-¿porque ya te vas a usa? Yo todavía me voy en setiembre, hay que vernos en estos días....
- No.
- ¿no?
- No.
- ¿De donde vienes?
- De mi casa, he venido a dejarte estas cosas.

El miraba su casa, mi taxi, su casa, a mi.

- ¿Cuando te vas?
- El 15 de Agosto
-¿Cuanto tiempo?
- Tres semanas.
- Ah! todavía podemos vernos...
- No.
-¿no?
- No.
- ¿Donde vas?
- A mi casa.

Yo no podía decir nada, no me salían palabras simplemente porque no sabía que decir, no sabía que hacer con ese impulso de querer quererlo y a la vez saber que el no esta en la misma sintonía. ¿que hago?¿que esta bien?

- Te vas a ver a la chata ¿no?
- Si.
- Diviertanse mucho, mándale saludos.
- Ok.

Por mi mente pasaba "me voy en setiembre, me voy en setiembre", me sentí cojudaza, si tan sólo fuera una mujer manipuladora... le habría dado la caja con las cosas y me habría inventado algo, no le habría confesado por escrito que lo quiero y que no entiendo, habría tenido tal vez oportunidad de verlo más veces y decirlo despacito, me habría reído y habría fingido que no pasaba nada... pero yo no se hacer eso, yo no se mentirle, yo no se otra cosa que ser honesta con él, yo pensaba que ya se iba y yo me iba a quedar con todo guardado una vez más, eso no puede volver a pasarme.

Tal vez el pensaba algo distinto, tal vez el ni se dio cuenta de nada, tal vez un montón de cosas, pero no tengo forma de saberlas porque el escogió el silencio.

No pude decirle nada más que no.


Anoche mientras pensaba que estaba bien, que era hora de renunciar a esto, no hacía más que recordar sus últimas palabras en día que fui a despedirme de él "mandale saludos a la chata de mi parte". No un que te vaya bien, no ¿porque no?, no un adios... si no "mándale saludos a la chata"; incluso esta vez yo no importaba. Mediocre, que mediocre lo sentí todo.

Se que cuando el se fue a Barcelona se acabó todo lo que pudimos tener, se que el esta ahora en una posición en la que no quiere estar con nadie, tambien siento que nunca quiso tenerme más dentro de su vida, incluso ahora. Y yo lo quiero, ¿que hago con eso?

¿Qué hago con eso? ¿Qué más puedo hacer si no es bajar la cabeza y retirarme porque no estamos en la misma sintonía? A pesar de quererlo asi de imbécil como es, siento que el no quiere que lo quieran, quiere que quieran lo que el quiere dar.


Me pregunto si Zaida tiene razón y mis stándares son muy altos. Mi ilusión ha hecho que busque cosas que tal vez nunca estuvieron.



Se que va a correr y aprovechar que fui yo la que le dijo que no podía seguir más, porque es lo que los hombres hacen cuando se acobardan, se excusan a si mismos con nuestras palabras, cuando lo que realmente ha sucedido es que se ven obligados a tomar posición o desición y al no querer hacerlo usan nuestras palabras para justificarse.

Al no saber que hacer simplemente desaparecen, porque "es mejor así", porque "no soy lo suficientemente bueno", porque "no estoy preparado", porque "esta mejor sin mi", porque "Yo respeto tu desición".

Nadie esta preparado para nada, sólo lo haces o no, es una desición personal.

Me da mucha pena, porque si hay algo que me ha tocado ver en la vida es hombres que se acobardan, se arrepienten y ya es muy tarde. Mi papi y mi padrino, los dos hicieron lo mismo, se acobardaron, se dieron cuenta que se equivocaron, para luego sacar valor de sabra Dios dónde y regresar llenos de buenas intenciones... sin embargo ya era muy tarde.

Y me tocó verlos decir que se habían equivocado, que fueron cobardes, que quieren hacer las cosas bien, los vi llorar horriblemente, los vi tomar la desición de arriesgarse a decir lo que sentían aún sabiendo que podían perder. Creo que el más cercano fue mi padrino, lo vi pararse en mi puerta por horas esperando ser escuchado, lo vi sufrir y luchar por algo que alguna vez sintió suyo y ahora no estaba más en sus manos.

Pienso que de verdad tenía esa voluntad que antes le hizo falta y que sus palabras eran sinceras, por eso mismo me dolió tanto verlo así, sentir su angustia, lo vi sufrir tanto que hasta me cuesta recordarlo.

Y yo me preguntaba ¿Por qué?¿Por que hasta ahora? ¿Cómo el miedo pudo tener más fuerza que tu?¿Por que ahora si hay que creer que tienes miedo pero tu voluntad puede más?

No digo que eso mismo le vaya a pasar, pero rezo por no ver a otro hombre en esa situación, especialmente a él, pero me doy cuenta que cuando las personas no nos damos cuenta de algo tendemos a hacerlo una y otra vez hasta estrellarnos. Puede que el día que se de cuenta que alguien realmente le importa (y no tengo que ser yo), sea demasiado tarde. Es un dolor que no se lo deseo a nadie.

Ahora tengo una confusión de sentimientos que me rondan la cabeza todo el día, yo tomé la desición de decir lo que sentía y ponerlo todo sobre la mesa, creo que lo que tenía que decir ya esta donde debe estar: Fuera de mi. Por otro lado siento que pude haber manejado todo mejor, claro... ahora que ya pasó todo...

Tambien creo que nuevamente me quedé sin saber nada, me quedé nuevamente con su silencio y creo que esta vez voy a tener que conformarme con eso, porque a pesar de querer verlo se que no se puede vivir en idas y venidas, altos y bajos, quiero y no quiero... y aunque lo quiero, tal vez es hora de aceptar que todo ha terminado, por que finalmente, si alguien no quiere quererme ¿cuál es mi posición alli?

Tal vez no estoy aceptando lo que tiene para dar, tal vez esto es lo que el tiene para dar y yo quiero creer que lo que siento al verlo realmente significa algo. Tal vez me enamoré de alguien cuyo sello es la cobardía

El se va a ir a y yo sólo puedo desearle suerte y esperar que su camino sea el mejor, porque al final... no importa a donde vayas, esta comprobado que uno se lleva a si mismo y todas sus ideas donde sea que vaya; no hay escape de uno mismo, las cosas no cambian con la ubicación geográfica, espero que se este yendo por las razones correctas.

Todavía entro al msn y espero ver su nombre conectado porque espero hablar con él, pero se que debo resignarme a que todo ha terminado, quiero dejar de tener fe en mi instinto, creo que me esta engañando seriamente, quiero de una vez por todas sentir que no tiene un sentido todas esas cosas que vi, soñé y pensé, quiero pensar que esa luz fue algo que tuvo significado sólo en ese momento.

Todavía no puedo, espero poder.

Todavía espero, soy una estúpida.

domingo 5 de julio de 2009

Enloqueci! Enloqueci!

Hoy he entregado un paquete con todas las cosas que pensaba y ya no se si es que esta bien pero ya que chuchaaaa!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Tengo un ataque de risa me hace sentir una loca pero que chuchaaa!!!

jajajajajajaja

Me he librado de un peso de encima.

jueves 2 de julio de 2009

Observaciones varias en varios días de descanso médico

Me enfermé jodido... y encima para coronar la situación me vino la regla... que puede ser peor que estar enferma y con humor de meopausica... horrible... terrible... han sido 4 días en los que he tenido sentimientos encontrados de los peores que he tenido en mucho tiempo.

Me disculpo por la desarticulación que pueda haber en mi texto, pero son muchos días sin comida de verdad... creo que ya esta empezando a afectar mi cerebro... en fin...

Todo empezó el domingo, dos horas luego de comer me dolía la panza terriblemente... y yo que odio vomitar... sólo me eche en mi cama a esperar que el dolor pase... el lunes ya estaba todo mal.

Tenía que levantarme temprano para ir a ver a mi sobrina que llegaba ese día pero entre diarrea y vómito no pude salir hasta la hora de almuerzo (Oh! que agradable mi post!).

Finalmente llegue a medio día a casa de mi mamá y todos estaban dormidos... asi que bien por mi y me recosté en el mueble.

Me he dado cuenta que cuando uno esta en situación de reposo tienes demasiado tiempo para ver cosas que en otros momentos no verías...

Me puso muy contenta que el buen corazón de mi nenita bella no haya cambiado. Nos abrazamos mucho, nos dijimos webaditas... todo desde mi sitio en el mueble. En un momento en que me dolía mucho la panza vino, me destapó y me empezó a sobar la barriga, calladita con su manito pequeñita, abrió su mochila, saco un peluche rosado y me lo puso en el brazo a manera de abrazo y me dijo: toma, a mi me hace sentir mejor.

Aaay!!! me acuerdo y se me salen las lágrimas de nuevo!!!! Me dió tanta ternuraaa!!! la bese mucho muchísmo, le agradecí y me dio una sonrisa de esas que sólo ella sabe darme.

Mi hermanito me arropó bien en el mueble, me beso en la frente, hermana yo te quiero me dijo; yo lo bese de vuelta tambien.

Aaron y Adriana hablaban acerca de sus cumpleaños, Aaron me ha pedido que le consiga actuar en un programa de humor en disney channel... osea... como haré para conseguir eso?? Luego me dió una alternativa: Si no se puede entonces puedes conseguir una cámara y filmamos mi cumpleaños para ponerlo en you tube?. Cómo amo a ese chancho!! quiere ser presentador de TV.

Adriana por su parte no me pidió un regalo, pero me dijo algo que me gustó mucho: Mira, si me regalas algo va a estar bien, pero si no me regalas nada tambien va a estar bien. Yo te quiero igual asi no me regales nada. Cómo la amo.

Mi hermano grande y mi mamá estaban cada uno en su sitio haciendo lo que ellos hacen mejor: dormir y delegar y hacer los quehaceres diarios y quejarse respectivamente. Desde mi sitio me di cuenta de que de todos los que estabamos ahi, los únicos con los que me identifico son con ese par de enanos ricos que me besan y me dan ganas de besar. Son los únicos que de verdad son concecuentes con lo que dicen y hacen, que completos seres humanos me parecen dentro de esos cuerpecitos. ¿Cómo hemos perdido eso que tienen ellos? me preguntaba mientras los veía jugar juntos... ¿En que momento pasa eso?

Salimos para ir al parque, mi hermano y mi mamá se pelearon por un comentario imbecil de mi hermano, por más que quise convencer a mi mamá de que venga con nosotros no hubo forma de hacerlo, creo que si me hubiesen dicho eso yo tambien me hubiera ido.

Cuando caminabamos en la avenida yo me descubrí caminando sola delante de ellos, me pareció una imagen tan triste... pero generalmente es lo que sucede. Ellos pelean entre ellos, se tratan mal... yo sólo quiero dejar de escucharlos y me voy, dejan de ser personas con las que quiero compartir algo.

Ellos caminan de la mano con sus respectivos hijos, pero ninguno esta enterado de lo valiosas que son esas vidas que caminan con ellos, ellos sólo pelean y no se dan cuenta de que eso es lo que le estan enseñando a esas dos personitas que tienen mucho más para dar que ellos mismos.

Los veo caminar, veo la imagen, me doy cuenta que siempre me he sentido una extraña entre ellos dos, como si siempre hubiese estado sola entre ellos dos... sigo sola, pero ellos tiene una vida de quien cuidar y yo no puedo dejar de pensar en lo inconcientes y egoistas que son.

Pero es lo que hay. Hay que trabajar con lo que hay. Pienso que despues de todo prefiero estar sola que peleando entre ellos.

Mi mamá se fue y nosotros fuimos al parque, los veo jugar y me doy cuenta de lo importante que es tambien guiar su juego, enseñarles a no pelear entre ellos, a ser justos, a compartir, a no aprovecharse del otro, a no esconderse en el grupo. Son tan chiquitos y buenos, ¿que puedo hacer para protegerlos?

Pasa el rato y me siento peor, me despido y camino para tomar un carro a mi casa. Cuando bajo del carro me siento peor y vomito en un jardín. Damn!! que verguenza!! menos mal que no venía nadie en mi acera. Subo a mi casa, sigo vomitando y además, me doy cuenta de que para colmo de males me vino la regla. Con razón tenía tanto frío.

Limpio todo, me recuesto a ver tele antes de dormir pues hay que ir a trabajar al día siguiente. Que flojera ir a trabajr así... si me siento muy mal pido permiso para irme, pensé. Pasan un par de horas y me siento peor... me dan escalofríos... ya fuí... me dió fiebre.

Me llama Marita para ver como estoy, le contesto que no muy bien, me da instrucciones de lo que debo hacer. Llamame, si te sientes muy mal llamame, me dice. Ok... no te preocupes le contesto. Tomo una pastilla para la fiebre y el dolor de estomago, me recuesto a dormir viendo la era del hielo. Que risa... me voy quedando dormida.

2am. Me despierto por el dolor de panza de nuevo, dolor de panza, nauseas... creo que no voy a ir a trabajar.

3am.

4am.

5am. Sigo igual.

5.30am, Me paró, pongó comida en el plato del gato que no entiende que me pasa y salta alrededor de mi. Busco la hoja de seguro, mi carnet, mi tarjeta, mi dni; me pongo casaca y me voy a la clínica. Debería llamar a Marita... mejor no, que abuso llamarla a esta hora.

Llego a la clínica, me atienden amablemente, me revisa una doctora con cara de sueño y manos frías. Ausculta mi abdomen. Estas seca, me dice, necesitas una vía.

"Estas seca" la frase la repetí en mi mente demasiadas veces, creo que me estaba dando fiebre de nuevo... que horrible frase, que horrible connotación. Deshidratación era lo que quería decir, pero usó un sinónimo horrible.

Odio las medicinas, las odio, pero esa aguja dolía menos que mi dolor de panza, que bien me sentí a los pocos minutos. La enfermera que me atendió era muy buena, te va a dar sueño me dice, me lo explicaba todo, se rió con todas las estupideces que dije durante mi delirio dolo febril, ni se que le decía, sólo recuerdo que se reía, eso me dejó tranquila. Me quedé dormida.

8.30am. Miiiierrrrdaaaaa..... me desperté de un salto cuando me di cuenta que no había llamado a mi trabajo, que rara transición... es que no hubo transición... estaba durmiendo sin soñar con nada y derrepente como si una alarma en mi cerebro se hubiese activado, di un salto para buscar mi celular. Aich... me olvide de la aguja. Llamo, todo esta bien, y saben... veo el suero... chess... falta la mitad... bueno... dormiré.

Me llama Tere, me llama Verónica, me llama Marita, todas me llaman y yo no quiero contestarles porque tengo sueño, me siento tan cansada.

Cómo a las 10am me despespierto de un salto y veo que ya casi no había suero, tengo un trauma... jaja... alguna vez alguien me dijo que con una gran burbuja de aire en la sangre puede darte un paro cardiaco... ay !ay!.. a se termina el suero... ¿me podrá entrar aire? Ay! Ay! llamo a la enfermera sin parar... por un lado estoy segura de que nada va a pasar, pero mi miedo controla mi dedo, asi que apreto una y otra vez el botoncito hasta que viene la enfermera, ella se rie, me dice que ya va a regresar el Doctor.

El doctor viene y me dice que tengo una infección maleada... me da medicinas, me dice que vaya a consulta. Me voy a consulta. Ahí el doctor consultor me da mayores detalles de lo que me pasó, que doctor tan amable... me explicó todo paso por paso... no sin antes mencionar que si no sigo los pasos y no se me pasa el próximo paso es internarme. No way... No fuckin way.

Me voy a mi casa con mis tres botellas de asqueroso rehidratante y mi pila de pastillas, con un taxista que me dice que que suerte tengo porque ahora no me voy a tener que preocupar de la dieta.

IMBÉCIL.

Yo misma me miro y me doy pena de estar tan flaquita, peor de pensar que durante dos días solo puedo tomar líquidos, me preocupa pensar en la pérdida de peso y este conductor panzón me dice que tengo suerte porque no voy a tener que preocuparme de la dieta. La sociedad misma incita a las mujeres a la anorexia, pienso mientras lo miro y trato de ser amable... sarta de babosos. Que más quisiera yo tener un buen par de teteras y un trasero como el que tenía antes de perder tantos kilos... kilos es lo que necesito.

Llego a mi casa y me llaman mis amigas:
Marita: Valeria! porque no me has llamado! no importa la hora! te pasaste! ¿cómo te vas a ir sola? A la hora de almuerzo paso por tu casa!
(pero.. pero... yo no quería incomodar a nadie.. mau...)
Vero: Ay morti! te maleas... y ahora que va a quedar de ese cuerpo decadente? Mañana paso por tu casa a verte, que yo se que es horrible estar enferma y hacer algo...¿que puedes comer?
(pero... pero... yo no quería incomodar a nadie... mau...)
Tere: Ay mujer! y porque no me llamaste? yo te podía acompañar a la clínica! ven para aca, que Jorge y tu tienen la misma dieta... así los cuido a los dos. ¿no? Ok, entonces yo paso mañana en la tarde a llevarte la comida.
(Pero... pero.... yo no quería incomodar a nadie... mau...)

Sólo tengo sueño y sed, que bueno... por que solo puedo estar en cama y tomar líquido... jajaja... Marita viene y empieza a ordenar mi casa, me habla pero no la entiendo muy bien, sólo tengo sueño... se despide para regresar al trabajo, me deja gelatinas.

La gelatina hace a la gente feliz. Me hace feliz. Amo la gelatina.

A la noche me llaman todas de nuevo, les digo que estoy bien y se quedan tranquilas. Extraño a mi abuelita, cuando me enfermaba me hacía piojíto y me rascaba la espalda, me peinaba y esperaba a que me durmiera. Me duermo pensando en ella.

Al otro día me levanto y tomo té, me tomo la filita de pastillas que me toca, me vuelvo a dormir hasta que me llama Vero diciendo que ya esta llegando. Le abro, viene con un cerro de cosas... gelatina, gatorade, pollo para el caldo, ruda pa las malas vibras... jajajaja no, eso no... pero hizo el ademán con las hojas de apio... jajajaja Cocina y conversa, me da risa verla jugar con mi gato, creo que si me pasara algo Vero sería la única persona a la que yo le dejaría mi gato. Mi única herencia... ja.

La Maldita de Marita llega a comer con nosotras con su ensalada buenaza con croutons y salsa honey mustard y 12 rolls que se ven buenazos. Maldita! Yo comiendo caldo de pollo... que por cierto, estaba buenazo. Marita se va y Vero se queda conmigo a hacerme compañía.

Me llama mi papá, para venderme algo para llegar a su couta antes el viernes, me da pena, le digo que sí. Me llama mi mamá a pedirme que le preste plata, me da pena, le digo que si. Cuelgo y le digo a Vero que mi familia sólo me llama a pedirme plata, me dan ganas de llorar, pero me las aguanto.

Las dos nos ponemos a ver videos como cuando estabamos en el cole, que risa... cuanto regaetton... que malos videos... cuanto Michael Jackson (QEPD), nos burlamos de David Bisbal, chequeamos pelis hasta que Vero se tiene que ir a trabajar.

Cuanto las amo, mis amigas son mi soporte siempre. Sin juzgar, ellas siempre estan allí. Cuanto las amo.

Veo tele, tomo esa webada de rehidratante que sólo me da nauseas cada vez que lo pruebo, pero que se hace pues... todo sea por no estar "seca".

Cuando todos se han ido me doy cuenta de que ya no me gusta vivir sola, por lo menos hoy que estoy enferma... pero mis opciones no son muchas:
Mamá: No way.
Papá: No way.
Hermano: No way.

Entiendo porque la gente se junta y convive... yo no quiero juntarme a convivir con nadie... todavía tengo la idea de que sólo me iría a vivir con alguien si me he casado, no porque sea una norma, si no porque tiene muchas connotaciones para mi. Creo que tiene que ver más con el sentido del ritual de inicio de vida que con el "amarre y obligación" que todo mundo le atribuye. Las personas necesitamos ser cuidadas. Ojalá algún día alguien cuide de mi y me deje cuidar de él.

La tarde pasa y me doy cuenta que no he pagado mi alquiler... me visto, la ropa me queda grande... eso me molesta en demasía. Me voy al banco y de paso a buscar unas cosas que me haran falta para mi dieta especial de estos dias.

Camino por la calle y siento como si no fuese yo en mi cuerpo, no soy yo... es otra... como cuando tienes fiebre y piensas que estas viendo a dos personas con tu cara... (espero que eso le haya pasado a alguien... jajaja, que locura) pero no tengo fiebre, es sólo que siento que extraña, extraña y triste, no se porque... mentira... si se porque.

Llego a mi casa y busco todas las cosas en las que pensé en el camino, las pongo en una caja. No se que voy a hacer con ellas, pense en devolverlas, mandarlas por correo a su dueño y a quien estoy segura le van a servir más que a mi, tal vez botarlas a la basura, me da pena... creo que llevan algo de eso que amaba, que pena dejarla en la basura, tal vez guardarla, no quiero guardar nada, ya todo se ha ido, no quiero guardar nada. No se que hacer con esas cosas, pienso que no era tan dificil despedirse, pienso que hay muchas formas de ser falso, es una pena, creo que John tiene razón... eso es lo que tiene para dar,pienso que es mezquino.

Pongo la caja en la puerta y regreso a mi cama.

Me duermo viendo "El diablo viste a la moda"... uuff... como me encanta la ropa y los zapatos.


Hoy melevanté y vine a trabajar... si se puede llamar a esto trabajar... porque hoy sólo me la he pasado escribiendo en mi blog y nadie se ha dado cuenta.

Nadie se da cuenta de nada, tal vez nadie quiere ver de verdad... o tal vez soy bastante buena haciendole creer a todos que todo esta bien.

Quiero mi cama, que bueno que ya se acaba el día... y el frutiflex.

No estas ya aquí... - Pedro Salinas

No estás ya aquí. Lo que veo de ti,
cuerpo, es sombra, engaño.
El alma tuya se fue
donde tú te irás mañana.
Aún esta tarde me ofrece
falsos rehenes, sonrisas
vagas, ademanes lentos,
un amor ya distraído.
Pero tu intención de ir
te llevó donde querías
lejos de aquí, donde estás
diciéndome: «aquí estoy contigo, mira».
Y me señalas la ausencia.

viernes 26 de junio de 2009

El sueño de ella y él

Ella tuvo un sueño que no entendió en el momento. Ella siempre soñaba cosas que a veces quería olvidar y otras que sabía eran un aviso. Esa noche lo vio al dormir y sin reconocerlo aún, pensó que tan sólo era una historia que su imaginación se había encargado de crear.

Que pena que el no haya entendido su amor... o sería tal vez que ella no supo entender su destino, tal vez ninguno entendió- se dijo para si misma cuando despertó.

Ese sueño... no podía sacarlo de su mente y como si fuera poco, este empezó a repetirse. Durante siete días soñó lo mismo una y otra vez, hasta que él último día reconoció a las personas en su sueño.

Ella estaba parada con un hombre y vestía de fucsia, la ropa parecía muy antigua y usaba un velo que le cubría el cabello, el hombre vestía uniforme de guerra y los dos estaban hablando acerca de lo que iba a suceder en breves momentos.

Ven acuéstate en mi regazo unos momentos, antes de que todo termine, le dijo ella con suavidad.

Ella conocía la furia de su pueblo, sabía de que eran capaces, sabía que no iban a tener misericordia de él; no importaba quien fuese, ellos sólo iban a pedir sangre en su revolución. Los días de tensa paz se habían terminado.

Cuando se conocieron nunca pensaron en terminar juntos, él venía de muy lejos y de dejarlo todo, ella venía de un pueblo lleno de odio en su corazón, pero el destino siempre junta a las personas para que aprendan uno del otro en su camino.

Ambos vivían en una alianza donde el imperio era representado por él y su pueblo por ella. Ambos simbolizaban la tensa alianza que había surgido luego de una matanza muchos años atrás, todos culpaban a todos, pero al no saber con certeza quien era el culpable decidieron formar una alianza; no eran los primeros en gobernar, pero si serían los últimos.

Cuando él decidió aceptar ese puesto sabía que si todo se rompía él sería quien daría la cara por su imperio, sabía que si algo pasaba sería él quien moriría; pero como buen guerrero aceptó su camino y decidió defender la paz de la alianza.

Ella llegó allí por herencia, simplemente aceptó lo que su pueblo le había enseñado desde pequeña: su padre fue el rey y ahora no quedaba más nadie que ella.

Así, en esas circunstancias ellos aprendieron a amarse.

Pero la alianza había sido traicionada en secreto por el Lugartenientel, ninguno lo sabía, lo único que sabían a ciencia cierta es que todos lo acusaban a él y pronto vendrían a tomar su cabeza. Ella sabía, sabía que el no tenía culpa alguna, pero no tenía como probarlo.

No importa, dijo él, yo voy a enfrentarlos con la verdad y si muero en el camino pues ese será mi destino.

Ella no soportó escuchar sus palabras, no podía ver muerto a un inocente, no podía ver al hombre que amaba torturado de la forma que sabía que lo harían. Ella debía entregarlo a su pueblo y nunca iba a poder hacerlo. Fue en ese momento que ella decidió matarlo.

Que muera conmigo antes de que lo haga en manos de ellos. De cualquier forma iba a ser castigada por traicionar la tradición. No me importa, prefiero ser yo la que muera en sufrimiento antes que verlo torturado, pensó ella. De cualquier forma, ambos estaban condenados.

Ella vertió un té en una taza y se lo dio a beber, el tomó el té y se recostó sobre ella.

El pareció no darse cuenta, cada segundo que pasaba en su regazo mientras ella acariciaba su cabeza iba cayendo en un profundo sueño. Ella contenía el llanto, sabía que estaba mal, pero debía hacerlo pronto antes que el despertara o ellos llegaran por él.

Así ella cortó su cuello con un puñal, sin mirar, sólo lo hizo. Cuando abrió los ojos lo vio muerto en su regazo y ella bañada en su sangre.

¡Perdóname!¡Perdóname!, gritaba en llanto sobre el cuerpo sin vida de su amado mientras escuchaba a la guardia entrar a su casa.

Ella pensó que al darse cuenta de que estaba muerto la matarían horriblemente, la tradición era entregarlo al pueblo para que hiciese justicia, nunca mancharse las manos con la sangre enemiga. Ella conocía bien las reglas, sería acusada de complicidad y le darían muerte ante todo el pueblo que confió en ella.

Prefiero mi dolor antes que el suyo, se repitió todas las veces que pudo. Pero el dolor no importaba, una vez que el dejara de respirar ella ya no tendría vida.

Pronto llegó la guardia a llevarse al supuesto culpable de traición y condenarlo ante los ojos de toda la alianza. Pero él ya no estaba más. Fue entonces que la guardia la apresó para culparla y mostrarle a todos que ya sabían quien era el traidor.

Pero no fue así.

Al llegar el lugar teniente y ver lo que había hecho decidió que el mejor castigo para ella no era verla desangrarse hasta morir, si no dejarla vivir sola lo que le quedase de vida. La tomó del brazo, suavemente la llevó con él y la hizo seguirlo por cada camino, cada pueblo y cada paraje que hubo hasta llegar a lo que sería su morada, una celda donde vivió hasta el último de sus días.

Tuve que hacerlo, no podía dejar que ellos lo hicieran, le decía a las paredes de cada celda en la que era puesta, tratando de justificar esa horrible imagen grabada en sus ojos; verlo morir en sus brazos, saber que fue ella .

Luego de muchos años y de mucho gritar, maldecir, insultar y suplicar pidiendo que la maten, una mañana entendió.

El había venido a verla, a decirle que era el momento. En principio ella no lo creyó, ella lo había visto irse en sus brazos, pensó que los años en una celda le habían empezado a trastornar el pensamiento.

Él regreso durante siete días seguidos y durante la última noche se lo dijo: Yo entendí, yo te perdono, te estoy esperando para irnos... Por favor, ven conmigo, tenemos la oportunidad de empezarlo todo de nuevo.

Esa noche ella se levantó, miró sus largos cabellos y su piel añeja, tomó el vestido con el que creyó debió morir hace muchos años, se lo puso con la lentitud propia de su edad y dio varios pasos hasta su cama.

Tuvo que pasar todo este tiempo para saber que había más que esto, dijo sonriendo mientras veía el sol entrar por su ventana. Se recostó en su cama, sabía que había llegado el momento de irse.

Ella abrió los ojos y se dio cuenta de que no estaba en ninguna celda, se tocó y corrió al espejo... no, no era anciana, era sólo un sueño. ¡Qué sueño!

Se metió a bañar y se fue a trabajar como de costumbre; a la mitad del día la llamó él diciéndole que iba a ir a su casa en la noche. Ella aceptó contentísima.

Esa noche, ella lo acariciaba en su cama, el se levantó y le dijo:

- ¿Estas pensando en matarme?
- No... ¿por qué? Preguntó preocupada.
- Porque empecé a ver un puñal, alguien que me atacaba.

Ella se asustó, no supo que decir, guardo un silencio pequeño y le contestó:

- No soy yo, tal vez alguien más...

En ese momento, ella supo que no era sólo un sueño.

Pero tenían otra oportunidad para aprender a entender el miedo y el destino.

Lugar para renacer

Yo sé que pronto pasará.

La luz siempre regresa.

miércoles 24 de junio de 2009

Cánsense de buscarme un novio

¡Oigan! ¿que quieren de mi?

¿Porque la gente esta tan empeñada en buscarme acompañante? No digo que no lo quiera, ¡Claro que si! Para nadie es bonito pasarse la vida sin compartir cosas que te pasan y que sólo tienes ganas de compartirlas en pareja, de verdad yo quisiera tener eso, de verdad que si.

Pero si hay algo que me ha llegado altamente siempre es que los amigos anden haciendole "el bajo" a los demás.... como si uno no tuviera la capacidad suficiente para hacerlo por propia cuenta.

Creo que hacerle el bajo a alguien es como asumir que entre dos personas las cosas van a funcionar. Es más, odio con locura el procedimiento porque siempre hay más gente involucrada y con más expectativas que uno mismo. ¿Para que quiero eso?
- ¿No quieres salir con mi amigo fulano? Me dice mi mejor amiga.
- ¿Por qué esta bueno? Le pregunto riéndome por seguirle la corriente.
- No, pero es bien inteligente...
- ¿Osea me vas a sampar a un feo?
- Ay tampoco es feo, miralo en mi facebook.
Y yo no se si reirme o que, porque ella sabe que esas salidas enyucadoras me llegan, pero tambien conosco a mi amiga, se que a veces es medio Jorgito... tambien se que en su oficina son más hombres que mujeres y supongo que no querrá salir sola siempre.
Entonces me pregunto ¿no seré yo la que tiene mala disposición?
¡ME MOLESTA!

Claro que quisiera salir con alguien, pero si va a ser así quiero pescarmelo yo... no que me lo pongan servido al plato.