Anoche soñé de nuevo con los Sepúlvedas, bueno, sólo los hermanos.
Estaba durmiendo con Sergio en un cuarto que yo sabía era de él, pero no se parecía al que conozco, tenía 2 camas y era de color blanco con una ventana por la que entraba mucha luz... raro... no es que el sea partidario de tener tanta luz mientras duerme... en fin.
Era extraño, porque yo parecía sentirme en dos sitios: como expectadora y protagonista del sueño, todo a la vez... veía a Sergio y pensaba el no tiene idea... ¿porque me extraña? se vuelve ostra y nunca se entera de nada.
Yo abría los ojos y me daba cuenta de que era tarde y que tenía que ir a trabajar, no lo despertaba, sólo me paré y me metí en el baño a bañarme. El baño tenía 2 puertas, una por la que yo entré y que era de madera y otra de vidrio que daba como a un jardín que tenía unas persianas largas entre abiertas.
Abrí la ducha, me metí bañarme mientras pensaba ¿que hice?¿Cómo queda esto? Y cosas relacionadas con eso. La ducha estaba tapada con una cortina de 2 capas, una transparente y otra opaca, en el apuro solo cerré una capa, la transparente y pensé, oye cualquiera me puede ver... y luego, bueno.. es tan temprano que no creo que nadie este despierto; y seguí bañándome pensando en como iba a irme, que iba a hacer y cosas por el estilo.
Cuando de repente escuche unas voces cerca, voltee a mirar y en la mampara estaba entrando Cony y Christian (Creo que era el, la cuestión es que era un novio suyo parecido a Christian, parecia un poco mayor eso si y no hablaba como extranjero). Yo traté de cerrar rapidito la cortina opaca que me faltaba, pero ya me había visto. Ella entró, cruzó el baño y se fue por la puerta de madera.
Y si antes estaba preocupada por que iba a hacer, ahora también estaba preocupada por las expectativas de los demás, pues escuche clarísimo cuando ella le decía a él: ¡Regresaron! Y yo pensaba ¡no! ¡Ahora todos van a estar esperando y yo no se ni lo que voy a hacer!.
Me puse la toalla, abrí la puerta de madera y al costado del baño estaba el cuarto de Cony y la veía sentada en una cama sonriéndole al chico diciendo: ¡Regresaron, no lo puedo creer! Yo asomé la cabeza y le dije: Por favor no comentes esto. Ella me miraba con cara de ¡Uh! ¡Te ampayé!
Me metí al baño de nuevo a secarme, sintiendo que las cosas se me iban de las manos... nuevamente, Allí me desperté.
lunes 3 de marzo de 2008
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